viernes, 29 de agosto de 2008

Efcharisto poli

Por fin hemos llegado a casa....

Estoy muerta de cansancio. Después de viajar más de 24 horas y dormir menos de 5 horas en dos días y dos noches necesitaría dormir como Bella Durmiente para recuperarme. Normalmente no puedo dormir durante el día ni siquiera si hay solo una rayita de sol, pero esta vez me tumbé en la cama y me durmí enseguida tocando la almohada con la cabeza.

Pero a ver, empezamos desde el principio. Todo empezó con la ultima copa en la terraza de la nueva discoteca del pueblo. Ultima noche, ultima copa, claro.

Empezaba bien, las tres chicas hablabamos sobre cosas que chicas hablan cuando están entre sí mismas y disfrutabamos el ambiente encantador.

Luces iluminadas que dejaban el agua brillar en un verde oscuro. Todo muy romantico.
Iba bien hasta que recibieramos compañía. Ay, porque no tomar la penultima (como ya tomamos la ultima....) y bailar un poquito...?

A mi me dolían los zapatos así que fuera! A Sonja tambien le gustaba bailar sin chanclas asi que las dos estabamos bailando descalzas cuando de repente Sonja gritó: la chancla! y miraba por el agua donde bailaba su chancla solita sobre el agua. Nooooo, no puede ser! Quién la habría metido en el agua?

Fue un tonto borracho quien a lo mejor quería ligar así.
A mi no me parecía nada gracioso cuando veía la chancla alejandose sin que nadie se ocupara.

Quedaron tres opciones:
- El tonto borracho (o alguno de sus amigos) se metiera en el mar a sacar la chancla.
- Tiríamos sus chanclas tambien así estuvieramos igual.
- Nos pagara la chancla si no quería ninguna de las dos opciones de arriba.

Y así fue después montar un pollo (o digo mejor un drama griego?).
Nos ibamos ganando: con el dinerito de las chanclas perdidas (la segunda lo ha tirado también mientras discutimos) y ademas nos había invitado otro a las copas porque le daba tanta vergüenza el comportamiento de su amigo loco...

Llegando a casa ya eran pasada las 3 de la madrugada. Teníamos que levantarnos a las 5.30 así que más que dos horas no nos quedara.
Bueno, cuando soñaba el despertador yo necesitaba por lo menos 5 minutos para enterarme: 2 para oir que algo estaba soñando y otros 3 para comprender que el ruido no fue cualquier ruido de la calle sino MI despertador! Nooooo, no quería levantarme en absoluto.

Pero bueno, la vida es dura, me levanté y llegamos justo a tiempo para embarcar. Los dos horas del viaje intentamos a dormir por lo menos un poco que resultó no ser tan facíl por el vecino que parecía estar de forma estupenda contando toda su vida a su vecino.

En Atenas nos fuimos directamente al aeropuerto donde nos esperaba una gran sorpresa: Cancelaron el vuelo por problemas tecnicos! Dijeron que salieramos el día siguiente a las 5.45 de la madrugada... otra vez madrugar, nooooo!
Nos trasladaron a un hotel cerca del aeropuerto donde no había nada más que una estación de gasolina.

Yo estaba muerta de hambre y de sueño cuando llegamos al hotel sobre las 3 de la tarde. No sabía donde empezar. Optamos por la comida porque tenían horario de comer. Después quería echarme una siesta, pero Gloria no me dejó. Tenía energía como si no hubiera dormido solo dos horas en la noche. Entonces dimos una vuelta y volvíamos a comer. Nos acostabamos sobre las once y pusimos el despertador a las 2.45 para tomar el primer autobus que salía a las 4 de la mañana.

Esta vez sí todo salió bien y pudimos facturar, con retraso pero bueno.

Ahora estoy recuperandome y pensandolo todo no quiero perderme ninguna des las experiencias.

Efcharisto poli Sonja y Gloria!

1 comentario:

Anónimo dijo...

29. ouguscht... meinsch nid äs wär langsam wieder zit???